Vistas de página en total

miércoles, 13 de octubre de 2010

Nadie quiso morir, pero tú te dedicaste a matar espectativas,
a matar sueños rotos de amor,
a matar almas que querían seguir vivas,
y que murieron, a merced tuya de dolor.

Príncipe vengativo jamás me perdonaste que te ignorara,
aún que tú no me quisieras de verdad,
solo jugabas conmigo, con la condición de que yo te amara,
era un contrato social, lleno de absurda vanidad.

Ahora me miras inconsciente, no soy de nadie, pero tampoco tuya,
no admites que te robe el silencio en una tarde de placer,
no admites lo que dice aquel remordimiento que murmulla,
que un día tu fiel esclava llegué yo a ser. 

Inconsciencia la que recorre tu mente mientras te digo adiós,
adiós para siempre, adiós querido amigo,
y me voy quedando paso a paso sin voz,
y tú, tú nunca has querido estar conmigo.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario