Ella es la que nos controla, y él el que se adueña de nuestra vida. Ella es quien nos arropa, y él quien decide cuando entra en escena la susodicha.
No siempre son deseados, y sin embargo, a veces hasta agradecemos su presencia. Nos llevan a aprender a vivir y a apreciar lo que tenemos.
Ella y él. La soledad y el destino.
Paulee (=
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lunes, 15 de agosto de 2011
Firmado: ALGUIEN QUE TE QUISO
QUERIDO ALGUIEN QUE UN DÍA FUE ALGO IMPORTANTE:
Hoy que ni tú ni yo somos nada para la vida del otro, quiero que sepas que yo no te guardo rencor, que no te deseo que sufras, ni la peor de las soledades que, por otro lado, a mí me tocó sentir sin comisión alguna. No deseo que te duela el amor que perdiste junto a mi persona, aún que a mí me doliese.
Ambos sabemos que ya no hay nada, sabemos que esas tardes de suspiros inmersos en el amor que supuestamente quisimos compartir, y esos besos en un lugar que ya no sé ni creo recordar, ya no existen. Se han ido como todos los te quiero que me dijiste cuando aún éramos demasiado jóvenes como para entender lo que significa la palabra amor, como todas esas caricias que se fueron con el viento, y con el tiempo que hace que no nos vemos.
Ambos tomaremos caminos distintos, y, sin embargo, yo no me olvidaré de lo que tuvimos nunca, por que fuiste tú algo importante, un paso, un suspiro, un ente, sin el que mi vida no sería como es hoy en día, aún que ya no participes activa, ni pasivamente, en ella. Con la esperanza de que seas feliz, y dándote las gracias por hacerme tan fuerte como soy hoy, me despido.
Un saludo,
ALGUIEN QUE TE QUISO.
BY: PAULEE (=
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