Vistas de página en total

viernes, 7 de agosto de 2015

TÚ Y YO

Tú que quisiste ser hielo en el infierno,
tú que quisiste ser un amor eterno
te has quemado entre cada llama.

Y yo que te regalé mil tardes azul cielo,
mil besos que sabían a caramelo,
tengo el corazón roto porque te ama.

Tú, que siempre esperabas por mí,
que dijiste que estarías justo ahí,
siempre, pasara lo que pasara. 

Y yo, que te creí como una idiota,
soy yo la que hoy nota
tu ausencia que es tan cara.

Tú y yo, que fuimos un día, solo uno, 
y hoy no sabemos, la verdad, ninguno
si volveremos si quiera a ser dos. 

Tú y yo, que nos hemos querido año tras año,
y que nos hemos hecho también, tanto daño,
gritamos sin respuesta, hasta quedarnos sin voz.

Tú y yo, tememos lo imposible en un momento,
no volver a ser dueños e cada sentimiento, 
tú tememos que el mañana se tiña de lo que dolió.

Tú y yo, seguimos soñando con cada primavera,
luchando por cada vez que fue la primera,
y hoy no sabemos si habrá otro "Tú y yo". 
PAULEE (=

AHORA FINGIMOS, DEJEMOS DE FINGIR.

Recuerdos de olvido financiados en la tristeza,
mientras volábamos por encima de nuestra cabeza
jugando a ser dueños de nuestra realidad. 

Fuimos silencio y eternidad en cada momento,
juzgando como idiotas cada sentimiento,
que nunca supimos ni sabremos si es de verdad.

Ahora tú solo pides tiempo, más y más,
y yo siento que me estoy quedando atrás,
mientras la vida sigue, porque siempre sigue.

Ahora yo me estoy cansando de esperar,
cada tarde hasta que tú quieras hablar
y mi silencio, olvidarte, no consigue. 

Finjamos ahora que nada ha pasado,
hagamos como que el silencio no ha destrozado
cada uno de los sueños que tuvimos.

Finjamos que no podremos olvidarnos
de todo lo que llegamos a regalarnos,
de todo lo que un día nos dimos.

Y ahora, que la verdad se muestra camuflada,
en una relación que está aún atada
a una respuesta que no cambia de color.

Volvamos a remontar de una vez el vuelo,
aún luce azul el enorme cielo
a dónde nos llevó aquel día, nuestro amor.

Dejemos de fingir y hagamos realidad esto,
vayamos a dónde nos lleve el viento, con lo puesto
a dónde todavía se habla de algo así. 

Dejemos de fingir, dejemos a un lado el orgullo,
cambiemos por un grito cada murmullo,
y volvamos a ser lo que fuimos allí. 


PAULEE (=