Vistas de página en total

miércoles, 25 de enero de 2012

Querido mundo:

Querido mundo:

El fin es inevitable. El amor está subestimado, la amistad es demasiado selectiva, y los errores no se pueden olvidar, solo aprender a vivir con ellos. La paz es terriblemente imposible en estos días, en los que, los pocos que viven con el dinero suficiente como para conseguir buenas armas, luchan por un estúpido trozo de tierra, mientras que, otros menos, mucho menos afortunados, se enfrentan por un simple cacho de pan. Las instituciones nos están coartando la libertad, y a nadie parece importarle, todos viven con miedo a acabar peor de lo que están, porque hoy por hoy, nadie sabe quienes son los demás, ni siquiera quienes son ellos mismos, ni yo, querido mundo, que creí que por fin lo había descubierto.


                Siento comunicarte la mala noticia de que dudo mucho que esta situación cambie, nos hemos vuelto cobardes, vagos, ya no somos casi personas, nos rendimos ante los prejuicios de esta sociedad, nos lucramos ante unos cochinos papeles llamados billetes, nos creemos los cuentos de hadas porque pintan mejor que esta situación, y sentimos que ahí no existen piedras con las que tropezar, porque, respecto a ese tema, hemos empeorado, ahora no tropezamos solo  dos veces con la misma piedra, ahora tropezamos cinco o seis, y lo que más me inquieta, es que vemos la piedra, y seguimos como si nada, quizá imaginando que esa vez la podremos saltar o que no dolerá tanto la caída. Vamos en picado, querido  mundo, vamos en picado.


                La sutil inteligencia de la que presumimos érase una vez, no es de nuestro orgullo aun, ya no se puede presumir de ella; las máquinas de las que alardeamos, tratándolas de perfectas porque han sido producto de nuestra mente, están empezando a pensar por nosotros, si, estamos siendo destruidos por nuestra propia raza, nos autodestruimos, porque, cada vez somos más inconscientes.

 
                Querido mundo, la gente va por la calle pegada a un dispositivo electrónico, me incluyo en ese grupo, nos hemos hecho adictos a ellos, nos parece la forma más fácil de interactuar y comunicarnos, por ella hablamos, quedamos, incluso tonteamos…y, quién sabe, quizá pronto acabemos hasta haciendo el amor a través de una BlackBerry o un Android. Me preocupa, realmente me preocupo…


                La gente vive en su mundo, cosa totalmente comprensible si tenemos en cuenta que la realidad se muestra un asco, se suelen quejar de que yo me paso las veinticuatro horas al día entre las nubes, pero, confidencialmente, te diré que no soy la única que se mete trastazos diarios contra esta realidad que empeora por momentos. La población humana va por ahí creyendo  que, realmente, las cosas van a arreglarse solas, que si destruimos los polos y los bosques, mañana volverán a ser como fueron, y a lo mejor por eso les duele tanto luego cuando se dan cuenta de que esa reacción es irreversible.

                Querido mundo, me asusta pensar qué será de nosotros mañana, pero no por nada, últimamente me aterrorizan muchas cosas, he de confesarlo, quizá porque me estoy dando cuenta de qué va todo esto, y prefería la dulce inocencia de antes.

                Me despido, querido mundo, con el deseo, casi milagroso, de que esto cambie. 

domingo, 22 de enero de 2012

adiós, sé feliz...

      Fuiste un idiota, y aún así te quise. Te quise como el idiota que eras, con tus virtudes y tus defectos. Y siguiendo en tu línea de idiotez, te marchaste, y me dejaste. 


      He conseguido olvidar que te quiero, me he recompuesto, y he aprendido que no serás el único aunque fueras uno de los importantes... He conseguido olvidar todas esas virtudes que me encantaban, esas conversaciones largas y tendidas donde parecía que jamás nos despediríamos, he conseguido borrar el dolor que me hiciste, o, quizá no borrarlo, solo aprender a vivir con él... 


    Ahora ya no te quiero, ahora ya no querré volver a compartir cada instante de mi vida contigo, no querré volver a tener esas conversaciones en las que me despedía con un hasta mañana, o hasta luego... No quiero...


    Pero tú sigues siendo un idiota, sigues en tu perfecta línea de estupidez, y ahora vuelves. Y empiezas a hablar conmigo como si nada hubiera pasado. Pero lo siento. Seguirás así toda la vida, seguirás siento el idiota que siempre fuiste, pero ya no me enamoraré más de tu idiotez, ni de tus manos. Tú dijiste esa palabra tan dolorosa, ADIÓS, un día. Y me temo que ahora yo te diré ADIÓS, también... puedes aprender a vivir sin  mí, yo lo hice... aprendí a vivir sin ti. Hasta siempre, amor, sé feliz. 

martes, 17 de enero de 2012

no hay peor amante que el que no sabe porqué ama...

         No hay peor ciego que el que no quiere ver. No hay peor cojo que el que ni siquiera sueña con caminar. No hay peor ladrón que el que no tiene razón para robar. Y no hay peor amante que el que no sabe porque ama…

            Porque al final el último, acaba amando por despecho, que es la razón más fría por la cual se puede amar. Porque al final el último acaba amando sin bandera y sin tierra santa, explorador de un mundo de desilusión y desaprensión mutua. Porque al final se acaba volando sin alas, por ese cielo que un día inventaron dos y que ahora solo visita uno,  y dentro de poco, se quedará ahí, en el baúl de recuerdos o en la letra de una dulce canción. Porque al final se acaba bebiendo sin sed de aquella pócima que mata heridas, que devuelve corazones rotos que hubieron sido entregados en buen estado, y desestabiliza conciencias que tenían tremendamente claro que lo mejor era sonreír. Porque al final se acaba cayendo al suelo, víctimas de los síntomas de la destreza y la desesperación, leyendas de una historia rota, consumida entre regazos y entre palabras bonitas de amor, que desembocaron, cual río de odio, en palabras feas de rencor y desprecio.

            Porque no es ciego el que quiere, sino el que no puede ver. Porque no es cojo el que quiere, sino el que no quiere caminar. Porque no es ladrón el que quiere, sino el que lo probó una vez y lo descubrió como vía de escape. Y por que no ama el que quiere, ama el que se ha enamorado de verdad… y en el amor todos alguna vez nos quedamos cojos, estamos ciegos, y somos ladrones de corazón y alma. 

PAULEE (=

lunes, 16 de enero de 2012

Es por que soy una tía extraña, dicen... (=

Soy una tía extraña. Me río cuando me hacen daño porque me he cansado de llorar. Supero las cosas cada vez más rápido y mis errores me los tomo como una lección. 


Soy una tía extraña, solo trabajo bien bajo presión, me pongo metas que nadie piensa que valla a alcanzar, solo para demostrarle a los demás que soy más fuerte de lo que ellos creen.


Soy una tía extraña, he tenido tantos trastazos en mi vida, que he aprendido que, cuando caes, lo mejor es dejarse caer, el suelo no sabe bien, pero levantarse sabe a gloria.


Me río de mí misma, y tengo una forma de razonar terriblemente diferente a cualquier persona que conozca, o que halla conocido. Me busco problemas y, cuando siento que he llegado a mi punto de inflexión paro. Sé cuando parar. Me autodestruyo y autoconstruyo yo solita, y cuando menos me lo espero. Estoy todo el día en mi mundo y, sin embargo, voy conociendo poco a poco la verdadera realidad, y comparándola con lo que yo creía que esta era...


Es por que soy una tía extraña, dicen...


PAULEE (= 

sábado, 14 de enero de 2012

A lo largo de nuestra vida.

La vida es larga. El tiempo pasa rápido, y el futuro no depara cosas de las que hoy por hoy, no tenemos ni idea. En tu vida habrán tantos él o ella, que, cuando te vengas a dar cuenta, la imagen que tenías de ti mismo/a, se habrá modificado de una forma abismal. 

Las personas pasan por nuestra vida y nos cambian, no podemos evitar que ello ocurra, no podemos evitar que, a lo largo de nuestra vida halla tanta gente importante para nosotros. 

viernes, 13 de enero de 2012

Cada vez dolerá menos y sanará antes...

Una tras otra, nos pasaremos la vida cayendo al suelo y chocando contra la realidad. Una tras otra, tendremos que sacar fuerzas de lo inexistente para levantarnos, para volver a andar. Una tras otra, caída tras caída, golpe tras golpe. 


El único consuelo, y lo bueno de todo eso, es que, cada vez dolerá menos y sanará antes una herida en el corazón. 
PAULEE (=

miércoles, 11 de enero de 2012

ELAMORESUNAMIERA

Eras tú el que hablabas de estabilidad, y me dejaste.
Eras tú el que contabas miles de historias, y me dejaste.
Eras tú el que se empeñó en besarme, y me dejaste.
Eras tú por el que di aquel paso enorme, y me dejaste.
Eras tú en el que confíe, y me dejaste.

Y ahora vuelvo a estar sola. Y te echo de menos. Has tomado una decisión drástica. Pero aún que me duela, ahora sé que no puedo volverte a tener.