Cerrar los ojos y dejarme llevar por el perfume inocuo de tu silencio. Abrir la boca y saborear en cada minuto tu dulce sabor, sabiendo que lo perderé al cabo de unos segundos. Sentir sobre mi espalda el peso de tu lujuria, convencida de que no sé muy bien quién soy cuando tú no me abrazas, cuando no me besas, cuando no me dices lo mucho que me quieres. Hablarte de amor, y que me mires con esos ojos profundos cuanto menos, bonitos e únicos, y hechos para mi perdición; con esa mirada que ansía cariño, que dibuja consuelo, que habla de tu calor, con esa mirada con la que me conquistaste, con la que me llevaste al cielo y me dejaste caer en La Tierra de nuevo.Cierro los ojos, intentando hacer como que no me tienes presa de tus gestos, esclava de tus manos, adicta a tu ilusión. Y al abrir la boca para decir que te quiero demasiado, uno de tus besos me deja sin palabras, y siento realmente quién eres, te siento tan dentro y tan parte de mi, que no me hace falta hablarte para que sepas que estoy completamente enamorada de ti...
PAULEE (=
No hay comentarios:
Publicar un comentario