Al igual que no fue culpa del viento
quedarse con cada gramo de tu esencia,
jamás quise perder la paciencia,
en aquel extraño momento.
Pero brotó de dentro cada sentimiento,
y no pude evitar llorar por tu ausencia,
y no pude evitar llorar por la inocencia,
que se marchó sin avisar, lento.
Aún quedan todos aquellos besos,
que un día nos dimos,
todo aquello que sentimos,
dentro de sentimientos presos.
Quedan también todo esos
silencios que presentimos
la noche en la que nos conocimos,
tras musitares espesos.
Jamás pensé en llegar a sentir lo que estoy sintiendo,
de verdad que jamás pude imaginar
acabar como estamos a punto de estar,
si lo hubiera sabido, no habríamos estado riendo.
El viento hoy nos está viendo,
danos cuenta de las vueltas que puede llegar a dar
esta vida que nada deja de esperar,
mientras la estás viviendo.
Tú sabes bien quien he sido,
sabes bien quien fui,
tú que formaste parte de mi
y de cada silencioso latido.
Yo sé que el tiempo te hace beber del silencio prohibido,
de aquello que nunca quise para ti,
de aquello que ahora queda ahí,
en aquel rincón derruido.
Ambos nos hemos dado cuenta de que en realidad,
la vida se trata de dar y recibir calor,
de no caer en el dolor,
y de ansiar la libertad.
No quiero ser compañía de la soledad,
por eso es por lo que necesito de tu sabor,
de tu aroma, de tu silencio, de tus manos y tu amor,
para no partirme, sin querer, un día, por la mitad.
PAULEE !!
No hay comentarios:
Publicar un comentario