Y sigo una noche más aquí,
y pienso una noche más en ti,
presiento que no será la última vez.
Tú estás a mil kilómetros quizá,
gritando como aquel que va
juzgando todo al revés.
Quiero quererte y que me quieras,
inviernos locos y dulces primaveras
regalarte sobre la boca de la verdad.
Quiero tenerte aunque no te tengo ahora
para que mi corazón se calme, porque llora
ansiando un poco de libertad.
Libertad que me regalarías en un beso,
en un gesto como eso,
en un gesto de amor.
En un te quiero que suena dulce y amargo,
con prisa o con letargo,
como un " regaláme tu calor".
En un te quiero que dure enteramente,
y me deposites en la boca suavemente,
con esas ganas de querer.
Un te quiero lleno de locura,
que olvide total amargura,
y se dedique a ser.
Por eso en la noche llena de estrellas
dime que soy la más bella,
y suavemente muérdeme.
Por eso no me dejes nunca en la vida,
volver a ser un alma suicida,
por eso, quiéreme.
PAULEE (=
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