Las cosas que nos rodean durante la niñez se van, junto a ella,conforme va pasando el tiempo. Las perdemos poco a poco y sin rechistar, porque vamos creciendo y nos damos cuenta de que no se puede luchar contra el curso de la vida, y que las lágrimas no borran el dolor, ni las risas destruyen el sufrimiento. Las cosas no cambian, simplemente nos acostumbramos a que sean lo que son, suspiros en el viento.
`PAULEE (=`
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